LA CRISIS EN LAS ORGANIZACIONES
Lic. Carina Mazzola
Sin importar su tamaño y su estructura, las
organizaciones de nuestro país están siendo atravesadas por
fenómenos de cambios abruptos que generan inseguridad, dificultad
para cuidar lo que se tiene y para pensar el futuro.
Efectivamente la crisis ingresa en las empresas: ¿Pero
de que crisis hablamos?
Básicamente una crisis implica una situación de
ruptura con un orden anterior y una dificultad para dar respuesta a
la nueva situación con los métodos acostumbrados para la resolución
de problemas.
El mundo aparentemente ordenado de las empresas se ve
fracturado por una abrupta modificación, se limitan las
posibilidades de planificar y de moverse en un terreno desconocido.
El círculo de la crisis se define en términos de
promesa auto cumplida: Como gano menos, disminuyo mi calidad y por
lo tanto vendo la mitad.
La Actitud Pasiva frente a la crisis implica
básicamente un resignarse a los elementos externos, no permite
disparar la adaptación y la " crisis económica" paraliza el campo de
la conducta. Cientos de discursos de empresas giran en este sentido:
" La culpa es de... " " Nada puede hacerse en este contexto... ".
Frases como estas nos marcan el arraigo a un marco referencial
anterior y las dificultades de pensar la nueva realidad y sus
posibilidades.
La Actitud Activa en cambio, implica una acción de
adaptación, se asume el cambio y se comienzan a explorar los nuevos
contextos, utilizando herramientas que sirven para mirar la nueva
realidad.
Todo plan de salida de la crisis comienza con una
actitud activa al cambio y esta compuesto de tres elementos
fundamentales:
° Hacer una lectura activa de la realidad reconociendo
nuevos actores y nuevos escenarios y constituir un NUEVO PROYECTO.
° Planificar la salida de la crisis con objetivos y
programas concretos que delimiten el corto y el largo plazo.
° Constituir equipos altamente efectivos para
gestionar el cambio.
El plan de salida a la crisis implica necesariamente
constituir un nuevo proyecto que debe dar respuestas a una nueva
realidad. Y es aquí donde cobra importancia el recuperar el espíritu
emprendedor, esa capacidad de percibir, de crear, de accionar que se
encuentra en el inicio de todo emprendimiento. Recuperar el espíritu
emprendedor es volver alcanzar aquella alta motivación de logro
entendida como el impulso a accionar con entusiasmo en situaciones
que entrañan un reto.
Pero si queremos llegar a alguna parte debemos saber
que camino tomar y es aquí donde debemos trabajar en la
implementación de una planificación rigurosa de nuestras acciones a
la luz de objetivos alcanzables y realizables.
A diferencia de otras épocas de mayores seguridades,
la planificación de la crisis se vuelca al corto plazo, se debe
avanzar escalón por escalón con pequeños objetivos y con
creatividad, ese es el sello que debieran marcar todas las
estrategias.
Las técnicas de planificación estratégica nos permiten
analizar y cambiar la realidad de nuestra empresa, empezando por el
conocimiento de la situación actual para llegar a la situación
deseada. Es un método disciplinado de relacionarnos con un futuro
deseado.
De esta manera, planificar nuestra salida de la crisis
implica:
° Analizar nuestra realidad de acuerdo a los impactos
internos y externos de la crisis en nuestra organización
° Fijar
objetivos generales alcanzables y verificables que sirvan como
brújulas del proceso
° Determinar estrategias de acción que
permitan alcanzar nuestros objetivos
° Fijar objetivos
específicos
° Seleccionar actividades y recursos para cada
objetivo específico
° Desarrollar planes de trabajo
°
Concretar acciones de seguimiento y evaluación
Cada uno de estos pasos nos permite orientar nuestros
recursos a una misma dirección a partir de un conocimiento sobre los
nuevos escenarios.
Y finalmente es importante reconocer el potencial
sinérgico de los equipos en las organizaciones como una herramienta
poderosa en un plan de salida a la crisis.
La noción de equipo implica el aprovechamiento del
talento colectivo, producido por cada persona en su interacción con
las demás. Y aquí radica la importancia del concepto de sinergia: la
suma de energías individuales que se multiplica progresivamente,
reflejándose sobre la totalidad del grupo.
La sinergia nos dice que uno más uno es más que dos y
este es el concepto que las organizaciones deben comprender y
apropiar como una herramienta indispensable en la constitución de
una plan de salida a la crisis.
La constitución de equipos efectivos es un camino
hacia la excelencia, un camino que reviste urgencia cuando las
organizaciones se hallan en crisis y deben potenciar sus recursos y
habilidades en busca de alternativas diferentes que den respuestas a
nuevos escenarios.