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PSICOLOGÍA ORGANIZACIONAL Y EMPRESA
DEL FACTOR HUMANO, LOS CAMBIOS, LOS VALORES Y OTRAS
CUESTIONES
Por Eduardo Press*
Hoy en día, casi sin excepción, las empresas deben introducir
cambios ya no solo para mantener la competitividad, sino además para
subsistir. Entonces, las empresas acuden a una reestructuración, a
una reingeniería, o se fusionan, o adquieren a otra o son
adquiridas, o producen un cambio en todo su sistema informático para
estar al día, o una profundización en la gestión de calidad para
estar a tono con la fuerte demanda de calidad de los clientes, o
actualizan sus sistemas de comunicación electrónica para responder a
la velocidad de las comunicaciones en este mundo globalizado y
rápido del nuevo milenio. Ahora, ¿ porqué en muchas empresas, luego
de implementar uno de estos cambios que se pensó iba a resolver
problemas, le agregaron más problemas ? ¿ Porqué los resultados
esperados no se lograron ?
Los cambios no se producen en forma armoniosa. Las organizaciones
son sistemas complejos; los mismos procedimientos y estructuras que
las hacen funcionar se resisten, a su vez, al cambio. Los que llevan
a la práctica los cambios son personas, personas que se reúnen,
actúan juntas, comparten y ponen en juego lo que llamamos el factor
humano: sus percepciones, su cultura, su manera de pensar, sus
creencias y sus valores.
Los cambios provocan incertidumbre, cuanto más incierto es el
futuro, más importantes son los valores de las personas como
principio guía.
El Elefante y Los Cinco Ciegos
Eran cinco ciegos. A cada uno se le pidió que hiciera la
descripción de un elefante del cual estaban tomados,
respectivamente, de una de sus partes.
El primero de ellos, que estaba agarrado a la trompa, dijo que el
elefante era "largo y grueso, flexible, arrugado, y hasta cierto
punto, creo...hmmm, es capaz de manipular el mundo que lo
rodea".
El segundo exclamó rápidamente: "- ¡ no estoy de acuerdo !
-", mientras recorría las orejas, "...es terso, no es arrugado, muy
delgado, para nada grueso, y además aletea con el viento ".
"- ¡ ¿ Cómo decís eso ? ! -" Preguntaba el tercero, tocando una
pata, " el elefante es un animal grueso y redondo. Pesado y
arrugado. No hay viento que pueda moverlo".
"- No seas tonto - ", dijo el cuarto ciego apoyado en el extenso
costado,"es grande como una casa y ancho como una pared ".
"- ¡ Están todos absolutamente equivocados ! -", gritaba ofuscado
el quinto ciego, agarrado a la cola, " el elefante es flexible y
ahusado. No es de gran tamaño y aunque se mueve con facilidad, no
parece que tenga un propósito definido ".
Los cinco ciegos discutieron todo el día sin ponerse de acuerdo,
y cada uno se fue a su casa pensando en lo estúpidos que son los
otros.
Los Puntos de Vista y la Empresa
En cursos, conferencias, charlas o simples conversaciones
informales muchas personas que escuchan este cuento afirman:
_ Usted estuvo en mi empresa _ mostrando una sonrisa
cómplice.
Muchos ven, reflejado en el relato, lo que sucede en muchas
empresas y organizaciones, gerentes de áreas, departamentos, o
secciones asidos a su parte de la empresa creyendo que ellos son los
que ven las cosas como "realmente son". Jefes y supervisores, ven en
su área el corazón de la empresa, encargados y empleados, creen que
los demás son los responsables de que las cosas no salgan como
corresponde. Como en el cuento, se discute todo el día sin ponerse
de acuerdo, y muchos se van a su casa pensando en los estúpidos que
son los otros. Por suerte mañana es un día nuevo y tendremos una
nueva oportunidad de que se den cuenta, finalmente, de que las cosas
"son así".
¿ Porqué sucede esto en muchas empresas ?
Porque no se presta atención a la conexión entre sus partes;
porque se la entiende como una serie de instantáneas aisladas más
que como un proceso , se ven líneas rectas en lugar de círculos.
Cada individuo, cada organización y cada cultura tiene su propio
modelo del mundo. Con algunos de ellos uno se sentirá a gusto,
mientras que otros parecerán extraños e incomprensibles, a pesar de
que otras personas estén en ellos con muchísimo gusto.
Creemos que actuamos sobre la misma realidad del otro, que el
otro posee las mismas referencias que nosotros, y que va a sacar las
mismas conclusiones.
Los seres humanos tenemos la posibilidad única y cierta de tener
nuestra visión, no es "toda la visión" o la "visión correcta". Damos
por sentado que el modo en que vemos las cosas corresponde a la
realidad tal cual es. Personas sanas, de buen corazón e inteligentes
lo ven distinto.
Le propongo un ejercicio. ¿Cuántos cubos hay, seis o siete ?

La mente imagina que un motivo plano es representación en
perspectiva de un conjunto de cubos, este conjunto puede concebirse
de dos maneras distintas.
Mire bien. Ahora que descubrió que hay seis, lo invito a girar
levemente su cabeza hacia la izquierda y observar los siete cubos
que se ven desde allí.
¿ Cuántos cubos hay seis o siete ?
Cuando presento este ejercicio en público, se da el fenómeno
(cuanto más numeroso es el público más interesante es) que muchos
ven seis, muchos ven siete, alguno ve más, una vez me dijeron once.
La discusión es muy interesante, puede llegar a ser muy larga si no
intervengo para cortarla. Puede llegar a ser una discusión como la
de los ciegos y el elefante.
Tomar una decisión o la otra es un escenario muy común en
nuestras empresas, y en la vida. Bajaron las ventas, ¿ qué hacemos ?
cambiamos la fuerza de ventas, la ampliamos, o la capacitamos; hay
una demora en la entrega ¿ qué hacemos ? tomamos más gente para la
producción, instruimos a los vendedores sobre las nuevas fechas de
entrega, o renegociamos con los clientes; no es buena la relación
entre el gerente general y los otros gerentes, ¿ qué hacemos ?
cambiamos al gerente general, cambiamos a los otros gerentes o
dejamos que todo siga igual; algunos franquiciados no entienden la
línea estratégica de la franquicia, ¿ qué hacemos ? nos ponemos
firmes y amenazamos con rescindir el contrato o los reunimos y
tratamos de educarlos. Nuestro punto de vista nos lleva a suponer
que las cosas "son" como nosotros las vemos, y en base a ese
supuesto tomamos una decisión. Obviamente no es la misma decisión si
partimos del supuesto que hay seis cubos o partimos del supuesto que
hay siete
Hay seis y siete cubos, depende desde donde uno mire la figura.
Dentro de una empresa lo que está en juego no es un acertijo
geométrico, sino una cantidad importante de dinero, el destino de
personas, la relación con clientes o proveedores, la suerte de una
asociación, una adquisición, o una fusión, el éxito de una
planificación o de una reingeniería. Depende desde donde uno mira la
figura.
La creencia de que mi punto de vista es más punto de vista que el
del otro, es una fuente inagotable de desacuerdos y malentendidos
que están en la base de los conflictos que se viven en las
empresas.
Son necesarias todas las perspectivas que se puedan conseguir.
Algunos se resisten a esto o porque tienen miedo de confundirse o
simplemente porque si una visión es "correcta", las demás deben ser
erróneas. Esta forma de pensar es una trampa.
Los supuestos
Ahora quiero presentarle otro ejercicio, el ya clásico y casi
legendario problema de los nueve puntos, cuya figura se encuentra
debajo. Lo que tiene que hacer es muy sencillo, conectar los nueve
puntos entre sí con cuatro líneas rectas, sin levantar el lápiz del
papel. Intente hacerlo en esta misma hoja que está leyendo.
Invierta no más de cinco minutos para resolverlo y después siga
leyendo.
Las trabas para encontrar la solución son partir del supuesto de
que los nueve puntos forman un cuadrado y que la solución hay que
buscarla dentro del cuadrado. No hay nada en los nueve puntos que
indique que forman un cuadrado, es una disposición en el espacio que
asemeja a un cuadrado pero que no es un cuadrado. Pero ya está el
supuesto, lo tenemos dentro de nuestra cabeza. Toda decisión que
tomemos a partir de ahora va a ser en base al cuadrado. La solución
está afuera del "cuadrado". No se puede encontrar una solución a un
problema desde la misma óptica que lo sostiene.
Tener cada uno un punto de vista y manejarnos con supuestos
hace que uno se sienta personal y fuertemente involucrado con "la"
idea, "el" proyecto, "la" elección de una persona para un puesto,
etc. Nos convertimos en un poco ciegos para ciertas cosas, y pasa lo
del cuento del comienzo: "... y cada uno se fue a su casa pensando
en lo estúpidos que son los otros."
Muchos programas de cambio para empresas se desequilibran
porque dejan a oscuras a las personas, dejan de lado el factor
humano, las percepciones, la cultura, la manera de pensar, las
creencias y los valores.
Nuestros valores tienen un efecto silencioso y permanente,
determinan nuestro curso de acción y toma de decisiones.
Las decisiones difíciles ponen de manifiesto un conflicto de
valores. No se trata de que una opción sea buena y la otra sea mala,
sino de que ambas representen distintos valores. Tomar una decisión
que se corresponda con nuestros valores nos hace sentir bien. Por el
contrario, tomarla en contra de ellos nos hace sentir mal. Tomar
decisiones dentro de una organización que tiene una visión clara nos
hace asimismo sentir bien y resulta mucho más fácil que hacerlo en
otra que carezca de ella. Si introducimos una gestión de cambio, las
decisiones tomadas según los antiguos valores seguirán pareciendo
bien, mientras que aquellas que estén basadas en los nuevos valores
sentarán mal. El problema es que muchos planes de cambio fracasan
porque las mismas personas que se sienten cómodas con la situación
actual son las que deben realizar los cambios.
Un caso
Una empresa de servicios, cuya dirección se compone de un
directorio a cuyo cargo esta la dirección estratégica del negocio y
un plantel de ocho gerencias, un gerente general y siete jefes de
departamentos a cuyo cargo está la implementación de la estrategia.
La consulta se hizo cuando habían pasado seis meses de una
importante reestructuración, cuyo resultado fue la actual
organización que serviría para optimizar y agilizar la planificación
de actividades y ejecución de las mismas. Esto no sucedía. El clima
de trabajo en el grupo gerencial era tenso, se desarrollaron
relaciones hostiles, basadas en la desconfianza. La optimización y
la agilidad buscada no se concretaron.
Hicimos una reunión individual con cada uno de los gerentes
siguiendo un protocolo común, lo que nos permitió tener un registro
de cuales eran sus puntos de vista, los supuestos de los cuales
partían. Unos veían seis cubos, otros siete. Todos veían un cuadrado
y buscaban la solución dentro de él. Estaba jugando el factor
humano. Elaboramos un programa de trabajo para el grupo gerencial
cuyos temas fueron: que se pudieran aceptar los puntos de vista
diferentes y a su vez legítimos y "correctos", que se practicara
intensivamente salirse de los supuestos y encontrar soluciones
"fuera del cuadrado". Hicimos un trabajo sobre los valores de las
personas cuyo resultado fue la instalación del respeto por los otros
como base de las relaciones interpersonales. Así empezó a funcionar
la buena y necesaria reestructuración que habían realizado.
Síntesis
Un proceso de cambio que no tome en cuenta las diferencias en los
puntos de vista, en las percepciones, la cultura, las creencias, los
valores tiene muchas posibilidades de fracasar y generar conflictos
con consecuencias muy serias para la empresa y su gente. Todas las
estrategias para lograr la excelencia competitiva necesitan para su
implementación personas preparadas tecnológica y humanamente,
trabajando en equipo. Los equipos son los elementos principales para
alcanzar objetivos, los que funcionan adecuadamente tienen en cuenta
el factor humano: se respetan las percepciones, las diferentes
maneras de pensar, la cultura, los puntos de vista, las creencias y
los valores.
EL FACTOR HUMANO
EN LAS EMPRESAS
GUÍA PARA TENER EN CUENTA, DE LOS
OTROS Y DE UNO MISMO :
RESPETO POR LAS
PERCEPCIONES
RESPETO POR LAS MANERAS DE
PENSAR
RESPETO POR LA CULTURA
RESPETO POR LOS PUNTOS DE
VISTA
RESPETO POR LAS CREENCIAS
RESPETO POR LOS
VALORES
* Eduardo Press - Socio y Director de Eduardo Press Consultores.
Especialista en comportamiento humano y organizacional,
comunicación, negociación y manejo de Conflictos. Consultor Asociado
y miembro del Comité de Etica del Grupo Consultor SIAD (Servicios
Integrales para la Alta Dirección). Ex Vicepresidente y actual
miembro del Comité de Acreditaciones de la Asociación Sistémica de
Buenos Aires. Autor de numerosos artículos en publicaciones
especializadas.
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