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"SON NEGOCIOS, NO ES NADA PERSONAL"
LAS RELACIONES HUMANAS EN EL TRABAJO
Eduardo Press *
Hace aproximadamente un año se estrenó en Buenos Aires una
película en la cual podemos recortar cuatro historias diferentes
desde las cuales quiero hacer algunas reflexiones. La película
muestra a una joven muchacha dueña de una pequeña librería de
barrio, instalada hace muchísimos años en el mismo lugar, que ve
peligrar su subsistencia por la instalación de una mega librería en
la esquina de su local (una historia muy actual, un
megaemprendimiento que pone en peligro un comercio minorista). Por
otro lado, un apuesto hijo del dueño de la mega librería que
comienza en forma casual un vínculo, vía chateo, con la joven
muchacha (otra historia muy actual, las e-relaciones). Por supuesto
se establece un romance entre los jóvenes (una historia muy antigüa,
el amor entre dos personas con conflicto de intereses) <tampoco
es muy original la forma en que se resuelve el conflicto de
intereses: todo lo vence el amor>. Entonces, tenemos una historia
de amor, una historia de un problema en el terreno
económico-comercial y una historia del avance tecnológico en los
medios para la comunicación entre las personas.
La cuarta historia, a la que me voy a dedicar, es que en varios
momentos de la película el joven empresario después de escuchar los
reclamos de su "víctima y amante", y con su mejor sonrisa, le dice a
la joven: "Son negocios, no es nada personal".
"Son negocios, no es nada personal".
¿ Qué significa esta afirmación tan difundida y de amplia
aceptación en el mundo de los negocios ?
Para decirlo de un modo directo: los negocios y las personas
chocan.
Mi finalidad es que tomemos conciencia todos aquellos que estamos
involucrados en negocios (empresarios y directivos de empresas,
gerentes y mandos medios) que el concepto de que el negocio choca
con la gente responde a una dualidad cultural basada en la premisa
"o esto..., o lo otro...". Y que con mucha facilidad podemos caer en
la trampa de esta disyuntiva, tanto como para llegar a creer que una
de las partes es más verdadera, conveniente, ventajosa o útil que la
otra.
Muchas empresas hacen inversiones importantes para realizar
cambios que solucionen problemas: desarrollar una nueva estrategia
del negocio, un nuevo gerenciamiento, una reestructuración, un
proceso de reingeniería, una fusión, o compra de otra empresa, o un
cambio en su sistema informático , o la actualización de su sistema
de telecomunicaciones para responder a la nueva velocidad de las
comunicaciones en el mundo, o han iniciado un proceso de gestión de
la calidad para estar a tono con la fuerte demanda de los clientes,
o quiere optimizar su sistema logístico para mejorar la relación con
sus proveedores, o algún cambio de otra naturaleza.
Ahora bien, ¿ por qué a menudo, una vez implementado el cambio
que se pensó que iba a resolver problemas, le agregó problemas ?, ¿
porqué los resultados esperados no se dan ?
Las respuestas a estas preguntas ¿ tendrán relación con algunos
de los comentarios que suelo escuchar ?: algunos empresarios en
charlas informales o reuniones sociales me dicen: "nosotros estamos
creciendo mucho, necesitaríamos preparar a la gente para todo lo que
está pasando, pero no tenemos tiempo". O: "estamos haciendo muchos
cambios, la gente anda medio perdida, tendríamos que hacer
<algo> para integrar a la gente, pero estamos con mucho
trabajo".
¿ Es necesario que un buen negocio no tenga en cuenta a la gente,
a "lo personal" ? O no será más amplio y más profundo preguntarnos ¿
Cómo podemos hacer para que confluyan los negocios y "lo
personal"?
Los problemas que con más facilidad encontramos en nuestras
empresas son: empresarios y directivos estresados, cuando no de mal
humor, desatendiendo su familia y su salud, trabajando muchas más
horas que las que el sentido común podría considerar, manteniendo
relaciones conflictivas con muchos de sus pares y subalternos que
trabajan bajo las mismas condiciones. Personas desmotivadas, de mal
humor, expuestos a contraer enfermedades a las que no pueden hacerle
caso porque no pueden abandonar el trabajo.
¿ Cuántos Programas de trabajo existen que atiendan a las
relaciones humanas en el trabajo ?
Como las relaciones humanas son naturales, universales y
espontáneas pareciera que no es necesario ocuparse del tratamiento
de estas relaciones en el trabajo.
A continuación, veamos algunos ejemplos de situaciones en las
cuales se manifiestan problemas en las relaciones humanas en el
trabajo, que afectan directamente el funcionamiento de las
organizaciones disminuyendo su productividad.
Mala relación: desconfianza mutua, ocultamiento de información
relevante, sospechas de "sabotajes", entre los gerentes de una
empresa de servicios, con una enorme pérdida de tiempo y de energía
en reuniones inoperantes con la lógica consecuencia de un desgaste
en la motivación y el compromiso de los protagonistas.
Torpeza relacional: bajada de instrucciones por medios
inadecuados, pobre aceptación de preguntas y aclaraciones sobre las
mismas, reproches intensos frente a faltas leves, en el manejo de
los vínculos entre jefes y subalternos en equipos de trabajo de una
empresa productora de insumos para la salud.
Actitudes recelosas y competitivas: temores, desconfianzas,
sospechas, entre grupos de áreas de trabajo diferentes
pertenecientes a la misma empresa (ellos y nosotros) que provoca
demoras y disminución de la calidad del servicio en una empresa de
telecomunicaciones.
Dificultad en el manejo de la relación con personas difíciles:
vínculos desgastantes, consumo excesivo de energía humana para
trámites interpersonales sencillos, en muchas empresas de diferentes
rubros.
El trabajar supone una acción coordinada de personas que
comprenden, se oponen, se combaten o se ponen de acuerdo sobre la
base de principios que no sólo tienen que ver con la técnica, sino
también con la ética, los valores y las creencias.
Pensamos que la tarea de la educación, la formación, y la
capacitación es formar personas en las que cualquier otra pueda
confiar y respetar, que sean capaces de pensar y hacer lo que haga
falta hacer con responsabilidad, y que sean capaces de integrarse
armónicamente con otros, en grupos y equipos de trabajo.
Afortunadamente se está desarrollando una mayor conciencia de
esta situación, de manera tal que cada vez son más las empresas que
se acercan buscando unificar las dos partes de la dualidad: los
negocios son asuntos personales.
Artículos del The Wall Street Journal Americas y del The
Economist (ambos para La Nación) señalan la salud y la ética como a
los temas que más han crecido en la atención de los empresarios en
los últimos años. Creo que las relaciones humanas en el trabajo
completan aquellas cuestiones que hoy día marcan las diferencias
competitivas de las empresas.
"La promoción de la salud física y la disminución del estrés han
dejado de ser una cuestión de filantropía de un empleador benévolo y
se han convertido en parte de un buen estilo de gestión" (The Wall
Street Journal Americas, martes 2 de mayo de 2000).
"Las empresas enfrentan más dilemas éticos que nunca antes. Las
presiones competitivas obligan a las firmas a tratar a su personal
de modos que se diferencian de las prácticas del pasado. Si se suma
que están cada vez más bajo la lupa de las Organizaciones No
Gubernamentales (ONG), no es sorprendente que responder a cuestiones
éticas se ha convertido en parte del trabajo de todo jefe" (The
Ecnomist, sábado 22 de abril de 2000).
Con políticas que atiendan a las relaciones humanas en el
trabajo, las empresas conseguirían un enorme ahorro de dinero,
tiempo y energía, ya no solamente como una concesión graciosa de un
empresario sensible sino como una auténtica herramienta de gestión
que produce una notable reducción de costos.
* Director de Eduardo Press Consultores - Psicología
Organizacional.
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