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¿ Cómo conducir y coordinar personas que uno no ve?
Las Organizaciones virtuales
Dr. Eduardo Press *
Una empresa u organización virtual está formada por personas que
no están ubicadas en el mismo espacio físico, a veces ni en la misma
localidad o país.
Es una organización que no tiene fronteras y sus miembros la
mayoría de las veces no suelen conocerse en forma directa entre
sí.
Se trata de un nuevo tipo de organización, de estructura
descentralizada, plana y muy profesionalizada. Una organización
virtual reduce costos estructurales, otorga mas dinamismo y una
mejor adaptación al medio en que se desenvuelve.
Tiene como ventajas el mejor aprovechamiento de oportunidades
internacionales e interorganizacionales, operar con mayor
flexibilidad, reducir costos de viajes y desplazamientos para
reuniones, reducir el tiempo de seguimiento de los objetivos de los
proyectos, así como facilita la conciliación entre la vida laboral y
familiar de las personas que trabajan.
Para compensar la descentralización, es preciso desarrollar una
cultura especial basada en la confianza, la responsabilidad, los
valores compartidos, la transparencia.
En estas organizaciones se reemplaza el sentido de pertenencia a
un lugar por el de pertenencia a una comunidad, aunque la comunidad
sea en gran parte virtual.
¿Qué necesitan las organizaciones virtuales?
1. Las nuevas tecnologías: los recientes avances en la tecnología
de la información.
2. Definición de una estrategia global: no podemos limitarnos
solamente a utilizar modernos equipos tecnológicos. Es necesario que
todos los componentes de la organización compartan los objetivos a
alcanzar, de forma tal que todos sus integrantes (por muy alejados
que estén) tengan en todo momento presente cuáles son las metas a
alcanzar y cuáles son los objetivos de cada proyecto.
3. Estructura de la organización y sistema de dirección:
estructura organizativa orientada al proyecto, un sistema de
evaluación unificado y basado en el éxito final del proyecto.
4. Formación y motivación: el requisito fundamental para que
funcione es la formación en trabajo en grupo, unido a la creación de
un clima de trabajo que facilite la actividad del equipo. El equipo
debe estar motivado, unido y entusiasmado.
5. Una completa intranet de fácil acceso: una herramienta que
facilite tomar contacto con material corporativo y la posibilidad de
recibir y aportar documentación.
Pero todo esto no se consigue de un plumazo, se alcanzará con
mucho esfuerzo, voluntad de cambio y dedicación:
- Es importante tener la experiencia de haber armado un buen
equipo en la propia empresa. Aunque parezca paradójico en la era
de la tecnología es necesario dedicar cada vez más tiempo y
energía a la gente.
- Es necesario garantizar una buena comunicación. Una buena
comunicación existe cuando todos comparten los mismos códigos y
están seguros que los significados son los mismos para todos.
- Es necesario estar con el equipo virtual todos los días, hay
que evitar que sus miembros se aíslen. Se debe estimular a que se
comuniquen entre sí, aunque no haya una necesidad imperiosa para
hacerlo. La familiaridad alimenta la confianza.
- Los trabajadores virtuales necesitan comprender cómo encajan
las partes en el todo.
¿ Cuáles son los problemas?
1. En primer lugar, las diferencias culturales (idiomas,
creencias, valores, etc.) y la rigidez cultural empresaria
tradicional.
2. En segundo lugar la misma utilización de la tecnología que
permite la virtualidad. Por un lado, se mira a los nuevos recursos
de la tecnología más como un ahorro de mano de obra que como un
instrumento de cambio.
Y por otro lado, todavía se utiliza el equipamiento y las
posibilidades de las nuevas tecnologías para repetir rutinas de la
antigua organización. Nuestras casillas de correo electrónico se nos
llena de mensajes inútiles y enojosos que son una mera traducción de
la misma abundancia de papeles y sobres que llegan por el correo
común.
Una pequeña encuesta realizada recientemente a unos cien
ejecutivos usuarios del correo electrónico, aportó datos
interesantes: el 97% refiere que su trabajo ganó en eficacia con el
correo electrónico y un porcentaje similar se queja de la abundancia
de material inútil y no solicitado .
3. En tercer lugar, la pérdida del control, se pueden originar
conflictos de intereses entre el personal de distintos lugares con
la organización, que puede paralizar el funcionamiento o llevar al
retiro de personas valiosas.
4. La nostalgia por ciertos hábitos y costumbres. Una sala propia
o al menos un escritorio propio fueron para un ejecutivo como un
manto de seguridad por más de un siglo. Un sentido de lugar es tan
importante para la mayoría de nosotros como el sentido de misión. El
email y el voicemail tienen muchos atractivos, incluyendo la
inmediatez, pero no es lo mismo que estar con las personas. Las
charlas de oficina y el chismerío tiene también sus atractivos,
aunque sea como un antídoto a la monotonía de lo mucho que ocurre en
nombre del trabajo. En la encuesta citada más arriba muchos expresan
extrañar el "cara a cara".
¿ Cómo conducir personas que uno no ve?
La respuesta es simple: confiando en ellos. Esta aparente
simplicidad hace repensar las organizaciones. Las reglas de la
confianza son obvias y bien establecidas, pero no corren fácilmente
con las formas tradicionales que creen que eficiencia y control
están ligadas, y que no se pueden tener uno sin el otro..
La confianza es el corazón de la materia:
1. La confianza no es ciega y necesita límites. Sería imprudente
confiar en personas que uno no conoce bien, en quienes uno no ha
visto trabajar y en quienes no están comprometidos en los mismos
objetivos.
2. La organización virtual demanda aprendizaje. Es necesario, ser
constante en la capacidad de cambio. Deben estar al corriente del
cambio, explorando nuevas opciones y nuevas tecnologías. Se debe
crear una cultura de aprendizaje.
3. Son necesarias ligazones. Los objetivos de los pequeños grupos
deben estar alineados con los de la organización. Deben ser apoyadas
por exhortaciones y el ejemplo personal
4. La confianza necesita "contacto" de personas con otras
personas. Un compromiso repartido todavía requiere contacto personal
para hacerlo real. La paradoja es que la más virtual de las
organizaciones necesita que más se reúna su gente personalmente. Las
reuniones son diferentes. Están más sobre los procesos que sobre las
tareas, más interesados en que las personas conozcan a los otros más
que lo que hacen. No son privilegios extra; son los lubricantes de
la virtualidad, son oportunidades para conocer a las personas como
personas, reunir a los líderes y además para reforzar los objetivos
corporativos y repensar sus estrategias.
La confianza se basa en la lealtad, que se construye a través de
un diálogo continuado entre los miembros de la organización.
La construcción de confianza es el mecanismo esencial para
mantener unida a la organización virtual.
* Director Eduardo Press Consultores.
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